Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron en Seattle a un repartidor que prestaba servicios para Amazon, en un operativo realizado a pocos días de una aprehensión similar en la misma zona. La acción de las autoridades migratorias volvió a poner en el centro del debate la situación migratoria de los trabajadores vinculados a las redes de logística y entregas de la empresa de comercio electrónico.
El caso ha generado fuertes reacciones y debate en redes sociales y sectores políticos respecto a las exigencias de verificación de estatus migratorio y ciudadanía para los conductores. Mientras defensores de los derechos de los trabajadores señalan el impacto de los operativos en la fuerza laboral, sectores críticos exigen mayor rigor en los controles de contratación de las plataformas de paquetería.












