Cientos de voluntarios venezolanos se sumaron este fin de semana a una amplia jornada de saneamiento en el estado La Guaira, una de las regiones más golpeadas tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio. La iniciativa, convocada por la Fundación Sonrisa de Ángel en coordinación con el proyecto Fuerza Azul, busca mitigar los altos niveles de contaminación acumulados en las zonas costeras afectadas.
Yarlín Salazar, fundadora de la organización, detalló que la brigada reunió a 210 participantes provenientes de diversas entidades como Carabobo, Aragua y Caracas. Desde tempranas horas, los voluntarios se desplegaron por las calles de Caraballeda equipados con bolsas de basura, guantes, lentes de protección y cubrebocas para cumplir con las labores de recolección y prevenir la proliferación de infecciones en el ambiente.
Las herramientas de trabajo y los autobuses utilizados para el traslado de los brigadistas operan exclusivamente gracias a donaciones ciudadanas. Los desechos recolectados son depositados en los bordes de las arterias viales principales para facilitar el paso de los camiones recolectores, a pesar de las complicaciones logísticas derivadas de tramos carreteros que aún permanecen obstruidos en la localidad.

Como parte de las acciones de este domingo, la fundación también logró distribuir 35 nuevos cubos de basura en puntos estratégicos del estado para fomentar el depósito correcto de desperdicios y evitar la acumulación de desechos en la vía pública, una problemática que se ha agravado tras la emergencia geológica.
Entre los participantes se encuentra Jofrer Romero, residente de la región, quien destacó la importancia de colaborar para la recuperación de su comunidad. «Todavía estamos rotos, pero sentimos esperanza de que el estado pueda otra vez levantarse», expresó el voluntario,












