El primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente Isaac Herzog encabezaron este miércoles la ceremonia de reinhumación de los restos de Shimon y Rivka Herzl, abuelos del visionario sionista Theodor Herzl, en el Monte Herzl de Jerusalén. El acto formalizó el traslado de los restos de los antepasados del líder sionista desde Serbia hacia suelo israelí, un gesto posible gracias a la colaboración del presidente serbio Aleksandar Vučić y del gobierno de Belgrado.
Durante su intervención, Netanyahu rindió homenaje al legado de Herzl —a quien definió como «el Moisés moderno»— destacando su capacidad para transformar las aspiraciones históricas del pueblo judío en un proyecto político soberano. En un discurso atravesado por la actualidad geopolítica y el contexto regional, el mandatario reiteró su rechazo a la creación de un Estado palestino, aludió a los desafíos de seguridad tras los acontecimientos del 7 de octubre y lanzó una firme advertencia a las ambiciones nucleares de Irán, subrayando la alianza con la administración estadounidense encabezada por Donald Trump pero asegurando que Israel actuará de manera independiente si la seguridad nacional lo requiere. Por su parte, el presidente Isaac Herzog enfatizó que los éxitos militares deben complementarse con canales diplomáticos sólidos para garantizar la estabilidad a largo plazo del país.









