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El ciclo del agua se ha vuelto más irregular e impredecible, con periodos de sequía y exceso de lluvias cada vez más contrastantes, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en su Informe sobre el estado de los recursos hídricos mundiales 2025.

El reporte señala que 2025 fue uno de los años más secos para los caudales de los ríos en los últimos 35 años. Los flujos estuvieron por debajo de lo normal en 36% de las cuencas analizadas y, por séptimo año consecutivo, las cuencas con condiciones consideradas normales fueron minoría.

La OMM también detectó una disminución persistente del agua almacenada en tierra desde 2014-2016. Esta medición incluye agua subterránea, ríos, lagos, humedad del suelo, nieve y hielo.

Uno de los principales focos de preocupación son los glaciares. Por cuarto año consecutivo, todas las principales regiones glaciares registraron pérdida de hielo. Durante 2025, los glaciares perdieron alrededor de 408 gigatoneladas de masa, equivalente a unos 1.1 milímetros de aumento del nivel del mar.

El agua subterránea también muestra señales de deterioro. La OMM identificó déficits persistentes entre 2022 y 2025 en distintas zonas de América, Europa, Medio Oriente, India, África austral y Australia. Partes de México aparecen entre las regiones con niveles de agua subterránea por debajo de lo normal.

La situación tampoco se limita a la escasez. Durante los últimos cinco años, Asia y África concentraron al menos la mitad de los eventos extremos relacionados con el agua y más de 80% de las muertes asociadas.

La OMM advierte que estas tendencias tienen implicaciones para el suministro de agua, la agricultura, la infraestructura y las economías, y plantea reforzar el monitoreo, la gestión del agua y los sistemas de alerta temprana.