Medios iraníes confirmaron este miércoles la muerte de cuatro integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como resultado de una serie de ataques aéreos conjuntos ejecutados por las fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita en territorio iraquí.
La ofensiva militar, confirmada por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y el Ministerio de Defensa saudí, tuvo como blanco principal instalaciones logísticas y centros de almacenamiento de armas pertenecientes a las Fuerzas de Movilización Popular (PMF) —una coalición de milicias proiraníes— ubicados en el este de Irak. Según reportes de la propia alianza paramilitar, al menos 20 combatientes perdieron la vida y más de treinta resultaron heridos durante los bombardeos.
Respuesta militar y condena internacional. Los ataques coordinados entre Washington y Riad respondieron a una serie de recientes agresiones con drones y misiles dirigidos contra infraestructura energética saudita y bases militares estadounidenses en la región. En respuesta a la ofensiva de este miércoles, Teherán lanzó una serie de misiles balísticos hacia bases estratégicas en Jordania, los cuales fueron interceptados por las defensas aéreas locales.
Por su parte, el gobierno de Irak convocó a una reunión de emergencia de su Consejo de Seguridad Nacional y emitió una condena enérgica. Las autoridades iraquíes calificaron la intervención militar conjunta como una «flagrante violación a la soberanía nacional» que vulnera la estabilidad del país y afecta a civiles e instituciones de seguridad oficiales.













