Un dron ruso impactó este domingo la locomotora de un tren de pasajeros en territorio ucraniano, a solo dos kilómetros de la frontera con Polonia, país miembro de la OTAN. El ataque ocurrió poco después de que una formación diplomática que transportaba al ex primer ministro británico, Boris Johnson, y a asesores de seguridad de la Unión Europea utilizara la misma línea, mientras que el exdirector de la CIA David Petraeus se encontraba en otra unidad detenida en la estación de Yagodin.
De acuerdo con el operador ferroviario ucraniano Ukrzaliznytsia, el objetivo principal del ataque con drones —que también dejó un artefacto cerca de un puesto fronterizo— pudo haber sido el convoy diplomático, el cual adelantó su salida debido a ajustes de horario por la alerta constante. El segundo convoy alcanzado realizaba la ruta entre Kiev y Varsovia, sin que se reportaran víctimas tras la evacuación oportuna.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, convocó de inmediato a una reunión de gabinete de emergencia para evaluar una posible intensificación de la ofensiva rusa en las próximas semanas. Por su parte, Boris Johnson cuestionó en redes sociales la acción del Kremlin, mientras que el canciller ucranio, Andrii Sibiga, calificó el hecho como una muestra del terrorismo ruso a las puertas de la Unión Europea y la OTAN.









