Horas antes de la megamarcha convocada por el sector salud en la Ciudad de México y diversas entidades del país, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, encabezó una mesa de diálogo directo con trabajadoras y trabajadores de las áreas médicas y operativas. La reunión, celebrada en las instalaciones de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), tuvo como objetivo evaluar el despliegue del plan emergente institucional, recopilar inquietudes sobre insumos y atender los rezagos que enfrenta el personal en clínicas y hospitales de la red pública.
Durante el encuentro, el titular del instituto explicó que las medidas vigentes surgieron a partir de los recorridos de supervisión denominados «Piso por Piso», donde se detectaron problemáticas prioritarias como el déficit de equipo y material en las unidades de atención. Robledo enfatizó que la resolución de estas demandas forma parte del programa de 12 acciones en 120 días, el cual cuenta con un techo presupuestal asignado de 11 mil 745 millones de pesos y prevé concluir su ciclo de instrumentación integral el próximo 24 de febrero.
Entre los compromisos expuestos para garantizar certeza laboral, las autoridades confirmaron la basificación de 10 mil 939 empleados eventuales, en su mayoría incorporados durante la contingencia sanitaria por covid-19. A la par, el IMSS anunció la apertura de una convocatoria el próximo 3 de noviembre para incorporar a 2 mil 500 médicas y médicos especialistas, estrategia enfocada en robustecer la plantilla clínica y abatir el diferimiento en consultas y procedimientos para la derechohabientes.














