El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó la ejecución de una serie de ataques contra 16 objetivos estratégicos dentro del territorio ruso. Las operaciones militares estuvieron dirigidas principalmente hacia instalaciones petroleras, así como a aeródromos e infraestructura clave.

De acuerdo con el mandatario ucraniano, el propósito central de esta ofensiva es impactar de manera directa la capacidad económica de Moscú al debilitar la infraestructura energética y petrolera que financia la continuidad de la guerra.