El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto ejecutivo para incrementar de manera temporal la importación de carne de res, con el objetivo de contener la inflación en los alimentos y reducir los precios de esta proteína para los consumidores estadounidenses.

La orden presidencial se da tras las restricciones impuestas a la entrada de ganado vivo proveniente de México como medida preventiva ante el brote del gusano barrenador, aunque durante esta semana dio inicio la reapertura paulatina de cruces fronterizos en estados como Sonora.

El decreto entrará en vigor el próximo 1 de septiembre de 2026 y tendrá una vigencia de 90 días. La disposición establece un tope de ingreso de 100 mil toneladas mensuales (300 mil en total durante el periodo) y aclara que no afectará las cuotas ni los compromisos adquiridos en tratados de libre comercio vigentes con otros países.

De acuerdo con proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la producción nacional de carne de res superará los 11 millones de toneladas este año, por lo que la medida busca actuar como un choque de oferta temporal para estabilizar el mercado minorista.