La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, realizó una reorganización de su gabinete, la primera desde que asumió el cargo en octubre, con el objetivo de revertir la caída en sus niveles de popularidad. Para garantizar la estabilidad en la relación con Estados Unidos y dar continuidad a sus políticas, la mandataria optó por mantener en sus cargos a ministros clave.
Entre los ratificados destacan Shinjiro Koizumi en Defensa, Toshimitsu Motegi en Exteriores, Satsuki Katayama en Finanzas y Ryosei Akazawa en Comercio. Estos nombramientos buscan afrontar las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump sobre el aumento del gasto militar y el fortalecimiento del yen.
Asimismo, Takaichi renovó 10 de los 18 ministerios e impulsa una revisión de las estrategias de defensa para integrar inteligencia artificial y drones frente a las tensiones con China, Rusia y Corea del Norte. En el ámbito económico, la mandataria reafirmó su compromiso con una política fiscal expansiva, la cual incluye la propuesta de reducir el impuesto al consumo para contener la inflación.








