En medio de una creciente tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, el presidente Donald Trump anunció que su administración evalúa modificar la denominación oficial del Lago Ontario para llamarlo “Lago América”.

La propuesta fue difundida a través de su cuenta en Truth Social, donde el mandatario estadounidense vinculó directamente esta medida simbólica con la drástica reducción de los intercambios económicos y el fracaso de las negociaciones bilaterales con la provincia canadiense de Ontario.

Esta iniciativa geográfica evoca precedentes similares impulsados por la actual administración estadounidense, como el uso unilateral de la denominación “Golfo de América” para referirse al Golfo de México en documentos oficiales del gobierno federal. 

Por su parte, la provincia de Ontario —clave para la industria automotriz y el comercio transfronterizo— se encuentra en el centro de esta pugna económica, la cual se ha visto agravada por el anuncio de aranceles del 50 % a productos clave como vehículos y acero.