Publicidad

El presidente Donald Trump aseguró que la Casa Blanca se encontraba en condiciones deplorables antes de iniciar trabajos de renovación, al tiempo que afirmó que el histórico recinto “era un desastre” por dentro y por fuera.

A través de una publicación en su cuenta de Truth Social, el mandatario responsabilizó a sus predecesores por la falta de mantenimiento y afirmó que el edificio corría el riesgo de sufrir daños irreversibles si no se intervenía a tiempo.

Trump indicó que las labores de restauración incluyeron la fachada exterior, la cual —según la descripción presidencial— se encontraba deteriorada al punto de desprenderse.

Reconoció la labor del Departamento del Interior y de los contratistas involucrados en el proyecto, y compartió imágenes comparativas del antes y el después de la obra. Con estas acciones, el actual gobierno sostiene haber dejado el inmueble en mejores condiciones estructurales que cuando fue construido en 1792.