El presidente Donald Trump envió al Congreso de Estados Unidos un histórico acuerdo de cooperación nuclear por un periodo de 30 años con Arabia Saudita, el cual otorgaría a las empresas estadounidenses una posición preferente en la construcción de la infraestructura nuclear del reino árabe.

Sin embargo, la Casa Blanca precisó que la ratificación final del pacto sigue estrictamente condicionada a que Arabia Saudita avance en la normalización de sus relaciones diplomáticas con Israel. Se anticipa un intenso debate y fuerte escrutinio en el Capitolio, donde legisladores de ambos partidos han expresado severas preocupaciones ante la posibilidad de que el marco del acuerdo autorice el enriquecimiento de uranio en suelo saudí, lo que podría desencadenar una nueva carrera armamentista en el Medio Oriente.