Nuevos ataques aéreos y disparos atribuidos a las fuerzas israelíes dejaron este martes un saldo de al menos cinco palestinos muertos en la Franja de Gaza, según reportaron las autoridades sanitarias locales, vulnerando el frágil alto el fuego vigente en la región.

Entre las víctimas mortales se confirman dos menores de edad: una niña de 10 años que falleció tras recibir impactos de bala mientras se encontraba en la tienda refugiada de su familia, y un niño de 4 años que perdió la vida sepultado bajo los escombros de su vivienda tras un bombardeo en el campamento de Bureij. Las agresiones reavivan el temor entre la población civil, que intenta sobrevivir en condiciones extremas marcadas por la destrucción de viviendas, la escasez de alimentos y la constante amenaza de un reinicio de las hostilidades a gran escala.