El presidente y candidato a la reelección en el balotaje de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció este domingo maniobras orientadas a boicotear la movilidad de los ciudadanos hacia los centros de votación en diversas urbes del país.
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación en Sao Paulo, el mandatario exigió al poder judicial medidas severas para garantizar el sufragio universal, tras detectarse una reducción drástica en la circulación de autobuses de línea en municipios clave como Sao Paulo y Salvador de Bahía. Según las estimaciones del Ejecutivo, cerca del 40% de la flota fue retirada de las calles en territorio paulista, un fenómeno que se repitió en el noreste brasileño, principal bastión electoral del bloque izquierdista.
En respuesta a las denuncias presentadas por la coalición oficialista, el Tribunal Regional Electoral del estado de Bahía empetió una orden de captura contra el secretario municipal de Movilidad, Pablo Souza. La medida se ejecutó después de que las autoridades locales desacataran el mandato judicial que exigía la restitución inmediata y gratuita del servicio de transporte con frecuencias de día laborable.
La disputa electoral enfrenta a Lula, de 80 años, con el candidato derechista Flávio Bolsonaro en una reñida segunda vuelta presidencial. Mientras los sondeos reflejan un empate técnico con ligera ventaja para la oposición, las tensiones políticas escalan en regiones estratégicas gobernadas por aliados del conservadurismo.













