Durante la tarde del pasado martes, una tormenta de arena sorprendió a los habitantes de Hermosillo, Sonora cubriendo la ciudad con una densa nube de polvo que redujo de forma severa la visibilidad y que posteriormente dio paso a lluvias intensas y a un marcado descenso de la temperatura.
El fenómeno meteorológico comenzó a registrarse después de las 16:00 horas, luego de que la capital del estado alcanzara una temperatura máxima de 42.5 grados centígrados. La combinación de la actividad del monzón mexicano con ráfagas de viento intensas procedentes de la zona costera, donde el suelo seco favorece el levantamiento de polvo, provocó que la colosal masa de arena avanzara rápidamente sobre la mancha urbana.
De acuerdo con los reportes de la Comisión Estatal de Protección Civil y la Comisión Nacional del Agua, el polvo en suspensión se asoció con el avance de una brisa marina y núcleos de tormenta aislados desarrollados hacia el poniente de la ciudad.
Además de la capital sonorense, se registraron condiciones similares y fuertes rachas de viento en Bahía de Kino, Guaymas, San Carlos y diversas localidades de la zona rural. Tras el paso de la tolvanera, el viento y las precipitaciones, que alcanzaron acumulados de 12.5 milímetros en algunas áreas de la ciudad, trajeron un alivio temporal al intenso calor de la región.
Ante esta situación, la Comisión Estatal de Protección Civil emitió una alerta para exhortar a la población a extremar precauciones. Las autoridades recomendaron a los ciudadanos permanecer en resguardo seguro, evitando salir a la intemperie mientras persistan las ráfagas y la suspensión de polvo.
Las autoridades locales continúan evaluando si hubo daños materiales significativos en la infraestructura eléctrica o vial de la capital, mientras mantienen el monitoreo preventivo ante la probabilidad de nuevos desarrollos nubosos en la región.
















