Tras 25 horas de labores de búsqueda en la obra hidráulica, un ciudadano ingresó a los ductos para localizar a un joven obrero de 20 años; la coordinación de Protección Civil estatal rechazó negligencia y argumentó riesgos latentes de derrumbe en la zona del siniestro.

Ciudad Victoria, Tamps. Tras un prolongado operativo que se extendió por 25 horas consecutivas, un ciudadano civil de nombre Juan Antonio Cárdenas ingresó de forma directa a las líneas de conducción del Acueducto Guadalupe Victoria para localizar y extraer el cuerpo sin vida de su hijo, un joven obrero de 20 años de edad que permanecía desaparecido tras un colapso de infraestructura.

Ruptura de presión e inundación en el asfalto de la obra. El siniestro que originó la movilización de los cuerpos de rescate ocurrió el pasado lunes a las 17:45 horas, en las inmediaciones del kilómetro 28 de la carretera que conecta a Ciudad Victoria con el municipio de Villa de Casas. Los informes técnicos emitidos por la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social indicaron que, mientras un contingente de obreros ejecutaba faenas de construcción para la segunda línea del complejo, se registró una ruptura accidental de control en la primera línea conductora del acueducto.

Las especificaciones operativas y el alcance del accidente hidráulico se estructuraron bajo los siguientes indicadores:

  • Material y Diámetro: La afectación se focalizó en un tubo fabricado de plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV) con una dimensión de 36 pulgadas de diámetro.
  • Volumen de Descarga: El titular de Protección Civil en Tamaulipas, Luis Gerardo González, precisó que la presión interna del agua generó una fuga masiva calculada en un flujo aproximado de mil litros de agua por segundo.
  • Saldo de Trabajadores: Al momento de la inundación repentina, cuatro operarios lograron salir de la excavación por sus propios medios; no obstante, el joven Christian Arturo Cárdenas fue arrastrado por el caudal hacia el interior de las tuberías.

Controversia por protocolos y rescate final: El desarrollo de las maniobras de localización generó fricciones y reclamos directos por parte de los familiares de la víctima hacia las autoridades de ley. Los padres del joven acusaron una presunta lentitud y excesiva burocracia en el despliegue del personal, argumentando que se priorizaba el resguardo de las estructuras materiales por encima de la vida humana. El señor Juan Antonio Cárdenas demandó reiteradamente que se le permitiera ingresar al área:

Por su parte, la coordinación general de Protección Civil rechazó de forma categórica cualquier retraso deliberado en el asfalto operativo. González argumentó que la prioridad absoluta de las brigadas de PC, Conagua y Cruz Roja consistía en mitigar nuevos accidentes y garantizar la integridad física de los rescatistas, debido a que el terreno presentaba graves amenazas de derrumbes secundarios. Por ello, se requería que cada elemento portara de forma estricta casco de protección, chaleco reflejante, arnés y líneas de vida de control.

Tras la intervención de dos grúas industriales para remover secciones de la estructura pesada, las autoridades accedieron a equipar a Don Antonio con la indumentaria reglamentaria para permitir su incorporación formal a las células de búsqueda. Al ingresar al ducto dañado, el padre localizó el cadáver de Christian Arturo, pronunciando la frase «Yo sabía que te iba a encontrar» ante el personal de auxilio presente en la zona de lodo. Al lugar del incidente acudió previamente el gobernador Américo Villarreal Anaya y el secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya, con el fin de supervisar la indagatoria ministerial que deslindará las responsabilidades administrativas correspondientes.