La sustancia encontrada en la camioneta de Lorenzo Salgado Araujo, el migrante mexicano abatido por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston, Texas, no era una droga ilícita, confirmaron autoridades locales tras realizar pruebas de laboratorio.
El resultado modifica uno de los elementos que habían generado controversia después del operativo, luego de que documentos judiciales del FBI describieran el hallazgo de bolsas con una sustancia blanca cristalina dentro del vehículo y señalaran que existía una sospecha inicial de que podía tratarse de metanfetamina.
Sin embargo, análisis posteriores determinaron que el material correspondía a un polvo de electrolitos utilizado para preparar una mezcla de hidratación, según información confirmada por la fiscalía del condado de Harris y autoridades citadas por medios locales.
La familia de Salgado Araujo y sus abogados habían rechazado desde el inicio la versión de que se trataba de narcóticos. La defensa sostuvo que la sustancia era utilizada por trabajadores de construcción para combatir los efectos de las altas temperaturas en Texas.
Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, murió el pasado 7 de julio durante un operativo migratorio en Houston. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) señaló que el agente disparó después de que el conductor presuntamente utilizara su vehículo contra los oficiales, una versión que ha sido cuestionada por familiares y testigos.
La confirmación de que la sustancia no era droga abre nuevas preguntas sobre la información difundida durante la investigación inicial y sobre el papel que tuvo ese elemento en la narrativa pública del caso.
No obstante, el análisis de la sustancia no determina por sí mismo si el uso de la fuerza por parte del agente de ICE fue justificado. La investigación sobre las circunstancias del tiroteo continúa abierta, mientras familiares y organizaciones defensoras de derechos civiles han solicitado una revisión independiente del operativo.
El caso de Salgado Araujo se mantiene como uno de los episodios más cuestionados dentro del endurecimiento de las operaciones migratorias en Estados Unidos y ha generado atención política en México por tratarse de un ciudadano mexicano fallecido durante un procedimiento de una agencia federal estadounidense.















