Washington. — El Tribunal Supremo autorizó este jueves a la Administración de Donald Trump a rechazar solicitudes de asilo presentadas en la frontera entre Estados Unidos y México, al respaldar una política migratoria destinada a limitar el ingreso de solicitantes de refugio.
La decisión fue aprobada con seis votos a favor y tres en contra. La mayoría conservadora del máximo tribunal concluyó que los migrantes que permanecen en territorio mexicano no han «llegado» legalmente a Estados Unidos por el simple hecho de intentar cruzar la frontera, por lo que pueden ser rechazados antes de ingresar al país.
El fallo permite reactivar una medida utilizada por primera vez en 2016, con la que las autoridades impiden que los solicitantes de asilo pisen suelo estadounidense, condición que anteriormente les permitía iniciar el proceso para solicitar protección.
Debate sobre el derecho al asilo
El caso se centró en determinar si los extranjeros pueden solicitar asilo únicamente al presentarse en un cruce fronterizo o si deben ingresar formalmente a territorio estadounidense para ejercer ese derecho.
Durante décadas, el Gobierno interpretó la legislación federal como una garantía para que quienes alegaran persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad u opiniones políticas pudieran solicitar asilo en los puertos de entrada.
En otra resolución emitida el mismo día, el Supremo también respaldó la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes haitianos y sirios, una decisión que podría dejar sin protección migratoria a cerca de 360 mil personas y refuerza la estrategia de endurecimiento migratorio impulsada por Trump.












