El enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, viajan a Suiza para reactivar las negociaciones diplomáticas. Este movimiento se produce luego de que la entrada en vigor de un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano destrabara los esfuerzos para convertir un memorándum provisional con Teherán en un acuerdo regional permanente.

El cese al fuego resultó crucial para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y estabilizar los mercados petroleros globales. Los diálogos se fundamentan en un documento de 14 puntos firmado recientemente, el cual establece un plazo de 60 días para resolver las controversias del programa nuclear iraní y sentar las bases de una tregua duradera.

A pesar de que el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, canceló su itinerario a territorio helvético debido a la previa escalada militar, el panorama geopolítico se ha reconfigurado. Según reportes de Axios, Witkoff se unirá en Ginebra con Jared Kushner, mientras que el canciller Araqchi arribará el sábado. El despliegue de estas delegaciones de alto nivel marca el inicio formal de las mesas técnicas destinadas a pacificar la región.