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El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos desestimó los rumores sobre el envío masivo de agentes de control migratorio a los centros de votación durante las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre, calificando dichos temores como «alarmismo».

Especialistas en derecho electoral recordaron que la ley federal prohíbe explícitamente el despliegue de tropas o funcionarios armados en los centros de votación, salvo en circunstancias extremas de defensa nacional. A su vez, las autoridades comunicaron directamente a los administradores electorales locales que los agentes no se apostarán en las casillas.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, precisó que el ICE no realizará patrullajes ni vigilancia generalizada en los recintos. Sin embargo, aclaró que los agentes mantienen la facultad de intervenir en casos puntuales derivados de órdenes judiciales de arresto o frente a amenazas activas a la seguridad pública. Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que no ha considerado el despliegue de agentes migratorios en las urnas.

«El ICE realiza operaciones selectivas basadas en inteligencia; quienes están de forma legal en el país no tienen nada que temer en estas elecciones de medio término«, subrayó Seguridad Nacional.

Finalmente, el organismo reiteró que sus esfuerzos institucionales permanecen centrados en prevenir la participación de extranjeros sin derecho a voto para salvaguardar la integridad de la contienda.