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Rusia calificó este jueves como un “paso inamistoso” la aprobación por parte del Congreso de Estados Unidos de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el cual otorga al presidente Donald Trump la facultad de imponer aranceles de hasta el 100 por ciento a las naciones que compren hidrocarburos rusos, como China e India.

Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa, señaló en su habitual conferencia de prensa telefónica que la medida legislativa complica de forma directa los canales de diálogo orientados a conseguir una salida negociada al conflicto en Ucrania. La iniciativa estadounidense busca incrementar la presión geopolítica sobre Moscú de cara a las conversaciones que Washington pretende retomar en octubre próximo.

La normativa, denominada Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026, recibió luz verde en la Cámara de Representantes tras haber sido ratificada por el Senado el pasado agosto. El articulado contempla penalizaciones financieras contra sectores clave, altos funcionarios y entidades bancarias, además de castigos específicos dirigidos a neutralizar la llamada “flota fantasma” de embarcaciones empleadas para esquivar las restricciones comerciales internacionales.

Aunque el texto otorga la potestad ejecutiva al mandatario estadounidense para aplicar los gravámenes, la aplicación efectiva de estos aranceles queda supeditada a la rúbrica presidencial, configurándose como un instrumento de presión política.