Durante la noche de este sábado y la madrugada del domingo, Rusia llevó a cabo un intenso ataque combinado con misiles balísticos y drones sobre Kiev, provocando fuertes explosiones que sacudieron edificios residenciales, escuelas y oficinas en el centro de la capital ucraniana.
De acuerdo con informes de The Associated Press, las sirenas de alerta aérea sonaron de manera continua mientras los sistemas de defensa intentaban contener las ráfagas. Las autoridades locales emitieron un reporte preliminar de al menos 10 personas heridas debido al impacto de fragmentos y proyectiles en zonas urbanas.
Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de Kiev, confirmó a través de Telegram que se registraron daños estructurales en al menos nueve distritos de la capital, afectando viviendas de gran altura, almacenes y un colegio donde civiles se encontraban bajo resguardo. Por su parte, el gobernador regional, Mykola Kalashnyk, señaló que el embate también provocó afectaciones materiales en múltiples comunidades del óblast de Kiev. El bombardeo continuaba activo al amanecer, manteniendo a la población civil en alerta máxima dentro de los refugios.









