De cara al proceso electoral de 2027, las fichas políticas de Morena en la CDMX comienzan a acomodarse para definir las coordinaciones locales que buscarán consolidar el proyecto de transformación en la capital. El análisis de elecciones en las alcaldías de la CDMX con Morena contempla una combinación de aperturas para perfiles de consolidación territorial como Nancy Núñez en Azcapotzalco, Ana María Lomelí en Coyoacán, Berenice Hernández en Tláhuac y Circe Camacho en Xochimilco. Asimismo, en demarcaciones estratégicas como Álvaro Obregón se anticipa un relevo bajo la influencia del grupo de Marcelo Ebrard tras la salida de Javier López Casarín, mientras que en Cuajimalpa suena Susana Cueto ante la permanencia de Adrián Rubalcava en el Metro.
La definición de candidaturas mantendrá bajo la lupa a plazas clave donde las disputas internas en la alcaldía Cuauhtémoc posicionan a Luisa María Alcalde y Arturo Ávila como las cartas principales de la dirigencia. En el caso del bastión opositor de Benito Juárez, la figura de Leticia Varela emerge como la opción con mayor estructura frente a competidores como Eduardo del Mazo, mientras que en Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo encabeza las intenciones para buscar la revancha electoral frente al PAN. Por otro lado, en bastiones con amplio respaldo oficialista como Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Iztacalco y Tlalpan, se proyectan intenciones de continuidad mediante los perfiles de Aleida Alavez, Janecarlo Lozano, Lourdes Paz y Gaby Osorio, respectivamente.
El cierre de filas en demarcaciones como Magdalena Contreras con Fernando Mercado, Milpa Alta con Octavio Rivero y Venustiano Carranza con Evelyn Parra confirma la intención del oficialismo de blindar sus zonas de mayor votación. No obstante, la conformación final de las listas dependerá de los bloques de competitividad y paridad en las alcaldías que determine la Comisión Nacional de Elecciones. La estrategia general apunta no solo a conservar las plazas bajo su dominio actual, sino a disputar con fuerza los territorios donde la oposición mantiene sus principales centros de operación política.







