Un reporte de Axios reveló que el ejército de Estados Unidos realizó la evacuación de bombarderos B-1 desplegados en la base aérea de la RAF Fairford, en el Reino Unido, debido a informes de inteligencia que advertían sobre un posible ataque con drones orquestado por la amenaza iraní.
El Pentágono confirmó la retirada de la docena de aeronaves estratégicas hacia sus bases de origen en territorio continental estadounidense, asegurando que la flota mantiene plenamente su capacidad de respuesta e intervención global de precisión.
La retirada preventiva ocurrió días después de que fuerzas de seguridad británicas detuvieran a varios individuos con doble nacionalidad británica e iraní presuntamente involucrados en la planeación de un atentado contra la instalación militar. Al respecto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, señaló que su gobierno aportó datos de inteligencia clave a las autoridades del Reino Unido para neutralizar el riesgo.
««Los bombarderos fueron trasladados de regreso debido a una amenaza iraní a la seguridad en la zona»», declaró el presidente Donald Trump tras confirmarse el repliegue militar.












