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Los insurgentes hutíes, respaldados por Irán, asumieron el control de la ciudad costera de Mocha, situada estratégicamente sobre el mar Rojo y en las inmediaciones del paso de Bab el-Mandeb, de acuerdo con reportes emitidos por fuentes del gobierno de Yemen a la agencia Reuters. Esta incursión acerca al grupo miliciano a uno de los corredores marítimos de mayor relevancia global, canal fundamental para el comercio internacional y el tránsito de suministros energéticos entre los continentes asiático, africano y europeo.

Testimonios recabados por la agencia AFP confirmaron el ingreso de combatientes hutíes a la localidad entre consignas de carácter político y religioso. La maniobra consolida una nueva expansión territorial para el movimiento armado en el marco del conflicto interno yemení y de las tensiones geopolíticas que sacuden a Medio Oriente. El estrecho de Bab el-Mandeb, enlace crítico entre el mar Rojo y el golfo de Adén, concentra la atención de la comunidad internacional ante el riesgo potencial que representa para la seguridad de la navegación comercial.

Hasta el momento, los reportes oficiales no han confirmado choques armados de gran magnitud ni reportado víctimas mortales vinculadas directamente con la toma de la plaza. Este movimiento se enmarca en la escalada de acciones ejecutadas por los hutíes contra intereses occidentales, estadounidenses y de Israel, consolidando la influencia iraní en la región.