El Gobierno de Cuba promulgó una nueva legislación que permite a empresas privadas, negocios extranjeros y pymes utilizar terrenos agrícolas y forestales estatales, bajo la figura de concesiones de uso sin ceder la propiedad de la tierra. La medida fue oficializada en el Boletín Oficial a través de 20 reglamentos orientados a reactivar el sector agrícola de la isla.
La reforma otorga una autonomía sin precedentes a los productores, quienes podrán fijar precios según la oferta y la demanda, además de vender directamente sin intermediarios estatales. Asimismo, se faculta a las cooperativas y pymes para realizar operaciones de comercio exterior de forma directa, eliminando trabas históricas reclamadas por los agricultores.
Con esta apertura estratégica, la administración del presidente Miguel Díaz-Canel busca mitigar la grave escasez de alimentos que enfrenta el país sin alterar los fundamentos ideológicos sobre la propiedad estatal.









