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La UEFA ha confirmado que la gran final de la Champions League 2025-26 se disputará el próximo sábado 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest, Hungría. Este encuentro marcará un logro histórico para ambas instituciones: el Paris Saint-Germain busca consolidar su dominio continental tras haber conquistado su primer título la temporada pasada, mientras que el Arsenal regresa a la instancia definitiva después de 20 años, con el objetivo de levantar la primera «Orejona» de su historia.

El camino de ambos clubes hacia la capital húngara fue de máxima exigencia. El equipo dirigido por Luis Enrique selló su clasificación tras una vibrante semifinal contra el Bayern Múnich, donde un marcador global de 6-5 reflejó su poderío ofensivo. Por su parte, el conjunto de Mikel Arteta demostró una solidez defensiva envidiable al eliminar al Atlético de Madrid con un global de 2-1, impulsado por el liderazgo de figuras como Bukayo Saka y Martin Odegaard.

Tácticamente, el duelo promete ser un «choque de estilos» entre dos técnicos formados en la filosofía de la posesión. Mientras que el PSG apuesta por la velocidad de sus extremos, Dembélé y Barcola, para romper líneas, los «Gunners» han perfeccionado el juego asociativo y el balón parado, convirtiéndose en el equipo más peligroso de Europa en jugadas de córner. Este enfrentamiento representa también el tercer capítulo de su rivalidad en los últimos dos años, con un balance previo de una serie ganada por cada bando.

Se espera un estadio lleno con más de 67 mil espectadores, quienes verán al ganador llevarse un premio de 25 millones de euros adicionales por la victoria. Con las plantillas prácticamente completas, a excepción de algunas dudas por fatiga muscular, Budapest está lista para ser el escenario de una de las finales más equilibradas y esperadas de la década.