La Policía Nacional desplegó este lunes un operativo especial en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta con el propósito de repatriar a Marruecos a los ciudadanos que ingresaron a finales de julio. Las actuaciones se concentran en aquellos expedientes que han recibido una resolución denegatoria sobre sus solicitudes de protección internacional al determinarse que no cumplen con los requisitos para recibir asilo.
Para garantizar la efectividad del procedimiento, efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y de la Unidad de Intervención Policial (UIP) establecieron un perímetro de seguridad tanto dentro de las instalaciones como en las zonas de monte colindantes. Esta presencia policial busca evitar que los ocupantes intenten evadir el control administrativo internándose en el terreno agreste para eludir la filiación de las autoridades.
El despliegue ocurre en un contexto de saturación para el centro de acogida, el cual mantiene rebasada su capacidad oficial de 512 plazas debido a la constante afluencia de personas en los últimos meses. La intervención marca un antecedente en la gestión migratoria local, al tratarse del primer operativo masivo ejecutado directamente en el recinto, a diferencia de las intervenciones previas enfocadas en la vía pública o en las zonas costeras.
De forma paralela en la ciudad autónoma de Melilla, las autoridades policiales procedieron a la detención de dos menores de edad señalados como presuntos responsables de un incendio provocado en una embarcación pesquera monumental. La estructura de la nave venía siendo utilizada como refugio por jóvenes que rechazaban ingresar a los centros del sistema de protección de menores.













