La petrolera estatal brasileña Petrobras confirmó este jueves un nuevo hallazgo de petróleo en el pozo exploratorio Morpho, localizado en aguas ultraprofundas a 175 kilómetros del litoral del estado de Amapá, al norte de Brasil. Esta detección representa el tercer intervalo con presencia confirmada de hidrocarburos dentro del mismo bloque de perforación, tras los anuncios efectuados en agosto y a inicios de octubre, consolidando los indicios geológicos favorables en una cuenca marina donde la profundidad del agua alcanza los 2.886 metros.
Las labores operativas se desarrollan en el denominado Margen Ecuatorial, una franja estratégica que la compañía considera prioritaria para recomponer sus reservas energéticas y asegurar el abastecimiento interno de combustibles durante el proceso de transición energética. La presidenta de la empresa, Magda Chambriard, remarcó que la persistencia técnica en las maniobras ha reforzado el optimismo institucional respecto al potencial comercial de la zona, la cual proyecta captar una inversión de 2.500 millones de dólares entre 2026 y 2030 como la mayor apuesta extractiva del país para las próximas décadas.
Pese a los descubrimientos previos realizados por Guyana y Surinam en sus respectivos sectores del Margen Ecuatorial, la actividad extractiva en Brasil enfrenta severos reparos sociales y ambientales. Diversas organizaciones y comunidades locales han manifestado su preocupación ante el riesgo latente de que incidentes o derrames de crudo en aguas profundas afecten los ecosistemas frágiles del bioma amazónico y la desembocadura del río Amazonas.














