La Universidad de Cornell acordó este jueves remitir de forma predeterminada a la Policía del Estado de Nueva York todas las denuncias por delitos sexuales cometidos en su campus. El convenio institucional fue instruido por la gobernadora Kathy Hochul y responde a las acusaciones de negligencia e irregularidades en la gestión de una supuesta violación grupal denunciada en 2024, con el fin de transferir a una entidad penal externa casos que tradicionalmente quedaban bajo el control exclusivo de la seguridad universitaria.
El centro de educación superior confirmó la firma del pacto como parte de una reestructuración de protocolos destinada a recuperar la confianza de la comunidad estudiantil, reforzar la protección institucional y garantizar un acompañamiento integral a las víctimas. La institución precisó que este esquema asegura la total independencia procesal frente a las autoridades académicas y respeta en todo momento la autonomía de las personas afectadas para decidir libremente si recurren a las instancias penales, cuándo hacerlo o si solicitan tramitar su caso por una vía distinta.
La decisión administrativa deriva de la demanda civil presentada en septiembre por una exalumna bajo el seudónimo Jane Doe, quien acusó a siete estudiantes de someterla a una agresión sexual continuada en una fraternidad y denunció a Cornell por encubrimiento y omisión investigativa.
Ante la gravedad del hecho, calificado de «horroroso» por Hochul , el gobierno estatal instruyó a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, a asumir directamente una investigación penal independiente sobre lo ocurrido.














