El Pentágono investiga como un posible ciberataque una serie de fallas misteriosas en los congeladores de bases militares en Estados Unidos ocurridas en agosto, las cuales echaron a perder grandes cantidades de alimentos. La avería afectó al menos a seis tiendas en instalaciones castrenses, donde las unidades de refrigeración incrementaron su temperatura de forma repentina durante la noche.
Ante estos hechos, los investigadores militares establecieron comunicación con autoridades francesas para analizar un incidente similar que afectó a más de 350 supermercados en Francia. Dicho ataque también alteró los controles térmicos de los congeladores comerciales, provocando pérdidas millonarias e incluso incendios en algunas de las unidades debido a las altas temperaturas alcanzadas.
El Comando Cibernético del Pentágono trabaja en estrecha coordinación con agencias intergubernamentales y organismos encargados de hacer cumplir la ley. Asimismo, la División de Investigación Criminal del Departamento del Ejército confirmó la participación de su Oficina de Campo Cibernética en las indagatorias para esclarecer las interrupciones en los sistemas de refrigeración.
De confirmarse la naturaleza cibernética del sabotaje, este episodio evidenciaría la profunda vulnerabilidad que enfrenta la infraestructura crítica y los sistemas de almacenamiento en frío frente a ataques informáticos. Mientras las autoridades continúan recabando pruebas, el caso pone bajo lupa la seguridad digital en instalaciones estratégicas.














