El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que un fenómeno de «El Niño» de proporciones gigantescas está sumiendo al planeta en una «zona de peligro» climática. De acuerdo con las proyecciones, el evento alcanzará su máxima intensidad a finales de este año y sus repercusiones se extenderán hasta bien entrado el 2027, incrementando los riesgos de sequías, inundaciones y episodios de calor extremo en todo el mundo.

Por su parte, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, señaló en rueda de prensa que este episodio podría superar todos los registros observados en las últimas cuatro décadas. Las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial han oscilado entre 2,2 °C y 2,6 °C por encima del promedio, con registros subsuperficiales que superaron los 8 °C adicionales en algunas zonas durante julio y agosto.

La OMM indicó que existe una probabilidad cercana al 100% de que las condiciones de «El Niño» se mantengan al menos hasta febrero, agravando las temperaturas globales impulsadas por el cambio climático. Ante este escenario, el organismo internacional urgió a los gobiernos y a sectores estratégicos como la agricultura, la salud y la energía a activar medidas preventivas para mitigar un impacto económico y social que calificó como potencialmente devastador.