Un bloque integrado por siete países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado conjunto en el que manifestó su «profunda preocupación» ante el avance de medidas impulsadas por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo para suprimir definitivamente las elecciones pluralistas en Nicaragua. Los gobiernos firmantes advirtieron de forma tajante que «unas elecciones sin una competencia política genuina no pueden constituir una expresión libre y democrática de la voluntad popular».
La reacción internacional responde a las recientes declaraciones de Ortega, quien descartó el retorno de esquemas democráticos tradicionales, y a las reformas impulsadas en la Asamblea Nacional para inhabilitar a la oposición bajo el cargo de «traidores a la patria». El pronunciamiento contó con el respaldo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que denunció la violación de la Carta Democrática Interamericana. A pesar de que Nicaragua formalizó su salida de la OEA en 2023, el organismo y sus Estados miembros mantienen la vigilancia sobre la erosión del pluralismo en el país centroamericano.









