Durante su participación en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una severa advertencia al advertir que su administración no descartará el uso de la fuerza militar en América Latina en caso de percibir riesgos para la seguridad de su nación.
«Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país se afiancen en ningún lugar del continente americano. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para proteger los intereses nacionales», sentenció el mandatario ante el pleno internacional.
En su discurso, Trump contrapuso su gestión frente a otros líderes globales, asegurando que mientras la comunidad internacional prioriza los discursos, su gobierno adopta acciones concretas. «Mientras otros han hablado de paz, yo he hecho la paz. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he enfrentado», afirmó, al tiempo que presumió haber consolidado a su país como la potencia militar dominante.
El jefe de la Casa Blanca abordó el conflicto con Irán. Aunque se planteó públicamente la posibilidad de «aniquilar» a la nación persa, estimó que el escenario derivará en un entendimiento bilateral una vez concluyan los comicios legislativos en territorio estadounidense el próximo mes de noviembre.








