Publicidad

La gigante tecnológica Nvidia anunció el inicio de una investigación independiente en torno a su fundador y director ejecutivo, Jensen Huang, tras reportes de prensa que lo señalan como objetivo de una operación de inteligencia extranjera. A pesar de la apertura del proceso interno, la junta directiva de la empresa aclaró que no tiene razones para creer que los secretos corporativos o la seguridad nacional de Estados Unidos hayan sido comprometidos.

El caso escaló al ámbito político en Washington, donde legisladores republicanos de la Cámara de Representantes exigieron que Huang comparezca este mes ante el Congreso. El llamado responde a un informe de The New York Times publicado en octubre, el cual sostiene que el ejecutivo mantuvo una relación cercana con una empresaria china que presuntamente entregó información al gobierno de Pekín.

En respuesta a la controversia, Nvidia confirmó que Huang apoya plenamente la revisión interna y se ha comprometido a colaborar con el proceso. Por su parte, reportes de prensa internacionales filtraron un borrador de correo electrónico institucional en el que el directivo admite haber tenido una relación sentimental con la mujer señalada y asume la responsabilidad del impacto en su entorno personal.

La situación coloca a la compañía en el centro del escrutinio público y regulatorio, mientras los legisladores buscan esclarecer la magnitud del contacto y los posibles riesgos para la industria tecnológica estadounidense. Hasta el momento, la firma no ha emitido pronunciamientos adicionales sobre los detalles del mensaje atribuido a su director ejecutivo.