El Gobierno de Nicaragua respondió este sábado a la Unión Europea (UE) que no es «súbdito» ni «vasallo de nadie», tras la condena emitida por el bloque comunitario contra la «represión sistémica» en el país centroamericano y sus exigencias para celebrar comicios «transparentes, inclusivas y creíbles».
El pronunciamiento europeo se dio luego de que el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, planteara durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista la eliminación de los procesos electorales en el país, asegurando que «no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno».
A través de un comunicado oficial emitido por la Cancillería nicaragüense bajo el título «No somos súbditos», la administración de Ortega y Rosario Murillo tachó la posición de la UE de «injerencista, imperialista y propia de una mentalidad anclada en un pasado colonial».
“Ante esta otra expresión de intentos trasnochados de dominio […], el pueblo y Gobierno soberanos de esta Nicaragua luchadora y victoriosa reitera que no admite ese tipo de afirmaciones anquilosadas sobre nuestros territorios o nuestros pueblos. Les recordamos, por si acaso lo olvidan: No somos vasallos de nadie”, puntualizó la Cancillería.
Por su parte, la UE instó a la apertura de un diálogo urgente entre el régimen y la oposición para acordar reformas democráticas que permitan resolver la crisis política en la nación centroamericana.













