Las animadoras más famosas del planeta acaban de anotarse el triunfo más importante de su historia, y no fue en el emparrillado. Los Dallas Cowboys informaron este viernes que reconocen oficialmente a la Dallas Cowboys Cheerleaders Association (DCCA) como el sindicato representante de sus porristas, tras años de lucha por salarios y condiciones dignas. En un comunicado conjunto, ambas partes anunciaron que comenzarán la negociación colectiva, un paso inédito para el grupo fundado en 1961 y que hoy integran 36 bailarinas.
La batalla lleva años librándose. En 2018, la exanimadora Erica Wilkins demandó al equipo tras ganar apenas unos 15 mil dólares en su mejor año, menos que la mascota de la franquicia; el acuerdo de 2019 duplicó el pago por partido, de 200 a 400 dólares. El escándalo creció con la docuserie de Netflix «America’s Sweethearts», que mostró a las bailarinas sosteniendo empleos de tiempo completo fuera del equipo para pagar sus cuentas. La presión surtió efecto: para la temporada 2025 lograron un aumento de 400 por ciento y las veteranas pasaron a ganar unos 75 dólares por hora, aunque el nuevo contrato siguió sin incluir seguro médico.
El precedente subraya la magnitud del logro: el único intento anterior de sindicalización en la NFL fue el de las Buffalo Jills en 1995, y aquel equipo terminó desapareciendo. Si las Cowboys Cheerleaders consiguen firmar un convenio colectivo, se convertirían en el primer cuerpo de animadoras de la liga en alcanzar un contrato sindical, en la franquicia considerada la más valiosa del deporte profesional mundial, valuada en más de 12 mil millones de dólares.
Lo que sigue es la mesa de negociación: salarios, prestaciones como el seguro de gastos médicos, horarios de ensayos y condiciones de trabajo. En el comunicado, la organización las definió como «una parte estimada de los Cowboys, profundamente respetadas por el talento y la dedicación que exhiben». Aún no hay fechas ni términos definidos, pero el primer paso ya es histórico: por primera vez, las mujeres que animan al equipo más rico del mundo negociarán de igual a igual con su patrón.













