El Borussia Dortmund lanzará una iniciativa poco común en el fútbol profesional: recompensar a los aficionados que mantengan sus teléfonos celulares guardados durante los partidos. El club alemán presentó esta semana la campaña «más fútbol, menos móvil», que se estrena este sábado 24 de octubre en el Signal Iduna Park durante el duelo de Bundesliga ante el Eintracht Frankfurt. Se trata de una propuesta voluntaria: nadie prohibirá el teléfono en las tribunas, pero quien lo guarde podrá ganar.
La mecánica funciona a través del «FanModus», una nueva función de la aplicación oficial del club. El aficionado activa el modo antes del silbatazo inicial y bloquea su pantalla: cada minuto sin usar el dispositivo suma un punto, con un máximo de 90 por partido. El entretiempo queda libre se puede revisar el celular y reactivar el modo para el complemento y los participantes con mejores registros entrarán a sorteos de camisetas firmadas por la plantilla y vales para la tienda oficial. La aplicación verificará por geolocalización que el usuario esté realmente dentro del estadio y el sorteo es para mayores de 16 años.
La razón de fondo está en los números: una encuesta realizada por Vodafone en 2023 entre mil asistentes habituales a estadios reveló que el 63 por ciento utiliza regularmente su teléfono durante los partidos, y las conversaciones complementarias mostraron aficionados cada vez más molestos por las selfies, las transmisiones y las redes sociales en las gradas. «Más de 81 mil personas en el estadio, cantando, sufriendo y celebrando juntas: este aquí y ahora es irreemplazable», defendió Carsten Cramer, director general del club, en una idea que invierte la lógica habitual de las aplicaciones de los equipos, diseñadas para que uses más el teléfono, no menos.
La iniciativa llega en medio de un debate creciente en el fútbol alemán sobre la cultura de grabar todo desde la grada: el Hertha Berlín acaba de prohibir los videos producidos con fines comerciales y el Dynamo Dresde hizo lo propio en agosto. La paradoja es deliciosa: una empresa de telefonía patrocina una campaña para que la gente use menos el teléfono. Y para que nadie se emocione de más, el técnico Niko Kovac aclaró que los jugadores seguirán usando sus celulares con normalidad: «Son lo suficientemente adultos», dijo. En Dortmund, el celular en pausa ahora vale premios.













