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Jerusalén. — El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Israel mantendrá la ocupación del territorio que controla en el sur de Líbano mientras permanezca en el cargo, al considerar que esta presencia es necesaria para la seguridad de las comunidades del norte del país.

Durante una conferencia en Tel Aviv, Netanyahu aseguró que la denominada «zona de seguridad» continuará bajo control israelí. El área ocupada, establecida desde el pasado 2 de marzo y ampliada progresivamente por el Ejército, se extiende hasta unos 10 kilómetros dentro del territorio libanés.

Defensa rechaza cualquier retirada

El ministro de Defensa, Israel Katz, respaldó la postura del primer ministro y afirmó que Israel no abandonará la zona ocupada, incluso ante eventuales presiones internacionales.

Katz señaló que no se permitirá el regreso de los desplazados a las áreas bajo control israelí y aseguró que la infraestructura de la zona quedó severamente dañada por el conflicto.

Tensiones pese a los esfuerzos diplomáticos

Israel sostiene que la ocupación busca impedir ataques del grupo chií Hizbulá contra comunidades fronterizas. Sin embargo, la permanencia militar contrasta con los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos e Irán, cuyo memorando de entendimiento contempla el respeto a la integridad territorial del Líbano.

Desde el inicio de la ofensiva israelí en marzo, más de 4 mil personas han muerto en Líbano, según cifras citadas por las autoridades. Por su parte, el Ejército israelí asegura haber eliminado a más de 3 mil integrantes de Hizbulá.

En Israel, los ataques del grupo chií han dejado dos civiles muertos y 36 soldados fallecidos durante las operaciones militares, incluido un caso por fuego amigo.