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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, informó que mantuvo una conversación telefónica con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para abordar el memorando de entendimiento encaminado a la apertura del Estrecho de Ormuz y fijar la postura frente a las próximas negociaciones sobre el programa nuclear de Irán.

Netanyahu fue categórico al señalar que cualquier acuerdo final que se firme con Teherán debe neutralizar de raíz el riesgo atómico. El mandatario israelí exigió como condiciones innegociables el desmantelamiento de todas las instalaciones de enriquecimiento y la extracción total del material nuclear enriquecido del territorio iraní.

A través de sus canales oficiales, el primer ministro compartió los puntos centrales del respaldo recibido por la Casa Blanca frente a la tensión regional:

«El presidente Trump reiteró el derecho de Israel a defenderse contra las amenazas en todos los frentes, incluido el Líbano. La asociación entre nosotros y nuestros dos países ha sido demostrada en el campo de batalla y nunca ha sido tan fuerte. Mi política, al igual que la política del presidente Trump, permanece sin cambios: Irán no tendrá un arma nuclear».

El pronunciamiento se alinea con la estrategia de presión que mantiene Washington, donde se busca utilizar la ventaja en la mesa de negociación para forzar a la República Islámica a ceder su arsenal de uranio a cambio de estabilidad comercial y estabilidad en las vías marítimas de Medio Oriente.