La International Football Association Board (IFAB) aprobó por unanimidad, durante una reunión extraordinaria en Vancouver celebrada este 28 de abril de 2026, una modificación drástica al reglamento que se aplicará en el próximo Mundial. A partir de este verano, los árbitros tendrán la facultad de mostrar la tarjeta roja directa a cualquier jugador que se cubra la boca con la mano o la camiseta durante una confrontación con un oponente. Esta medida busca eliminar la «zona ciega» que permitía a los futbolistas proferir insultos racistas o discriminatorios sin que las cámaras o los jueces pudieran obtener pruebas visuales claras mediante la lectura de labios.
El detonante principal de esta regla fue el incidente ocurrido durante un partido de la Champions League entre el Real Madrid y el Benfica. En aquel encuentro, el argentino Gianluca Prestianni se cubrió la boca al dirigirse a Vinícius Júnior, quien denunció haber recibido insultos racistas. Aunque la UEFA no pudo confirmar el cargo de racismo por la falta de imágenes, terminó sancionando a Prestianni con seis partidos (tres de ellos en suspenso) tras admitir el uso de lenguaje homofóbico. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la nueva norma bajo la premisa de que «si no tienes nada que ocultar, no necesitas taparte la boca».
Además de la sanción por ocultar el habla, la FIFA e IFAB ratificaron una segunda medida severa: la expulsión inmediata de cualquier jugador que abandone el terreno de juego como forma de protesta ante una decisión arbitral. Esta normativa también se extiende al cuerpo técnico; si un entrenador incita a sus jugadores a retirarse, también recibirá la tarjeta roja. En casos extremos donde un equipo provoque la suspensión definitiva del encuentro por esta causa, se le dará el partido por perdido por incomparecencia (forfeit).
Estas nuevas directrices debutarán oficialmente el 11 de junio de 2026, día en que inicia la Copa del Mundo en México, Estados Unidos y Canadá. Aunque la IFAB ha dejado la aplicación de estas reglas a discreción de los organizadores de cada torneo, la FIFA ya confirmó que se implementarán con total rigor durante la cita mundialista para proyectar un mensaje de tolerancia cero contra la discriminación. Con estos cambios, el organismo busca blindar el arbitraje y garantizar que el comportamiento de los protagonistas sea totalmente transparente bajo el escrutinio de la tecnología.







