Margaret Hamilton, la icónica matemática e ingeniera de software estadounidense que lideró el desarrollo del sistema de navegación a bordo para las misiones Apolo de la NASA, falleció a los 90 años de edad. Su muerte marca la pérdida de una de las figuras más trascendentales en la historia de la informática y la exploración espacial, cuyo trabajo fue determinante para el éxito del primer aterrizaje humano en la Luna durante la misión Apolo 11.
Como directora de la División de Ingeniería de Software del Laboratorio de Draper en el MIT, Hamilton acuñó formalmente el concepto de “ingeniería de software” para otorgarle rigor científico y técnico a una disciplina en ciernes. Su diseño pionero de sistemas de detección de errores y procesamiento por prioridad permitió que la computadora del Apolo 11 priorizara las tareas críticas de alunizaje, evitando una interrupción catastrófica momentos antes de que la nave tocara la superficie lunar.
Galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad en 2016 por el gobierno de Estados Unidos, Margaret Hamilton abrió el camino para las mujeres en la ciencia y la tecnología. Su legado perdura no solo en los logros de la carrera espacial, sino en las bases arquitectónicas del software moderno que sostienen la infraestructura tecnológica mundial.












