La expresidenta chilena Michelle Bachelet abrió la puerta a una nueva candidatura presidencial para las elecciones de 2025 en Chile, luego de que su pretensión de competir por la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no prosperara por falta de apoyos internacionales clave. Durante una reunión privada con dirigentes de la coalición de izquierda, la exmandataria de 75 años expresó su disposición de asumir el liderazgo oficialista para garantizar la continuidad del proyecto político ante la fragmentación de los partidos de gobierno.
El retorno de Bachelet al escenario electoral chileno se da en un contexto de alta tensión política y desafíos en materia de seguridad pública, factores que han debilitado las aspiraciones de otras figuras del oficialismo. Fuentes cercanas a la excomisionada de la ONU para los Derechos Humanos señalaron que la decisión definitiva sobre su postulación se anunciará formalmente en las próximas semanas, tras concluir una ronda de consultas con las fuerzas progresistas.
De concretarse su participación en la contienda electoral, Bachelet enfrentará un escenario político polarizado, disputando el sillón de La Moneda con la oposición de derecha. Los analistas políticos locales consideran que su trayectoria e influencia internacional la posicionan como la candidata más competitiva de la izquierda, aunque deberá responder a las demandas de renovación generacional que exige el electorado chileno.












