México registró en agosto una de las menores inflaciones energéticas entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en un contexto internacional marcado por el fuerte aumento de los precios de la energía.
De acuerdo con la actualización publicada este 6 de octubre por la OCDE, los precios de los energéticos en México aumentaron 0.9% anual en agosto, frente al 1.2% registrado en julio. La cifra quedó muy por debajo del promedio de los 38 países del organismo, que alcanzó 13.6%.
El comportamiento mexicano contrasta con la tendencia internacional. La OCDE reportó que los precios de la energía aumentaron en 28 de los 37 países con información disponible y que este componente fue uno de los principales factores detrás del repunte de la inflación general del organismo, que pasó de 4.1 a 4.3% en agosto.
En México, el resultado coincide con la aplicación de mecanismos de estabilización de precios de combustibles. La OCDE reconoce estos instrumentos dentro de las medidas energéticas vigentes en el país, aunque ha recomendado que los apoyos sean más focalizados hacia los hogares y pequeñas empresas más afectados.
El dato energético, sin embargo, no significa que toda la inflación esté contenida. INEGI reportó que la inflación general mexicana llegó a 3.26% anual en agosto, frente a 3.12% en julio. Los energéticos aumentaron 1.28% anual bajo la medición nacional.
Así, México enfrenta una situación particular: los mecanismos para amortiguar el impacto energético han limitado el aumento de combustibles y otros energéticos, mientras persisten presiones en otros componentes de los precios al consumidor.












