La Alcaldía de Medellín comenzó este martes los trabajos de demolición de una edificación abandonada históricamente vinculada al entorno familiar del extinto narcotraficante Pablo Escobar. La intervención municipal busca erradicar un punto crítico de inseguridad que afectaba la convivencia de los habitantes de la zona.
De acuerdo con las autoridades locales, la estructura —que abarca un predio de 1,854 metros cuadrados— permaneció en estado de abandono durante años, siendo utilizada para el consumo de sustancias psicoactivas, la ingesta de alcohol, actos sexuales y la presunta realización de rituales satánicos.

El alcalde encargado de la ciudad, Manuel Villa Mejía, aseveró que el procedimiento envía un mensaje firme de rechazo a cualquier tipo de apología al delito o al narcotráfico. La medida busca recuperar la tranquilidad del sector y transformar espacios que representaron focos delictivos en el pasado.
Los registros de propiedad indican que el inmueble fue adquirido en 1979 por la esposa del capo, Victoria Eugenia Henao. Tras el proceso de extinción de dominio, en 2004 quedó bajo medidas cautelares de la Fiscalía General y posteriormente, en 2018, pasó a la administración del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado.











