El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, catalogó el proceso como uno de los más importantes a nivel global; la delegación mexicana impugnará el arancel del 50 por ciento aplicado al acero y al aluminio.
Ciudad de México. El Gobierno de la República de los Estados Unidos Mexicanos y la administración federal de los Estados Unidos de América pusieron en marcha el primer bloque formal de conversaciones técnicas con el objetivo de desahogar la revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Las mesas de concertación, que se desahogan en la capital mexicana, marcan el inicio oficial de un proceso de reingeniería arancelaria y regulatoria diseñado para ajustar las cadenas de suministro de la región frente a las dinámicas de competencia del mercado asiático y europeo.
Los seis ejes de la agenda y la conformación de las delegaciones: A través de una conferencia de prensa desahogada este miércoles 27 de mayo del año 2026, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, precisó que las conversaciones bilaterales de esta semana se estructuran de manera estricta bajo seis ejes fundamentales de interés estratégico: el sector automotriz, el comercio de acero y aluminio, la manufactura de dispositivos médicos, los compromisos en materia de avances laborales, el control de minerales críticos y la seguridad económica del bloque de Norteamérica. El funcionario enfatizó que, por el volumen de capitales implicados, el proceso se consolida como una de las negociaciones comerciales de mayor trascendencia en el tablero económico mundial.
La delegación del gobierno estadounidense arribó a la metrópoli bajo el liderazgo técnico de Jeffrey Goettman, alto representante de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos. La comitiva norteamericana desahogó la agenda en ausencia del embajador comercial Jamieson Greer, quien debió permanecer en Washington tras ser convocado de última hora a una sesión de gabinete de emergencia encabezada por el presidente Donald Trump. El secretario Ebrard Casaubón descartó que esta ausencia debilite el peso político o la validez de los acuerdos, sosteniendo que la comitiva de la Unión Americana cuenta con un perfil de alta especialización y está integrada por los interlocutores habituales de las comisiones binacionales.
Defensa automotriz, aranceles al metal y calendario de rondas: En el terreno de los diferendos comerciales, el titular de la Secretaría de Economía adelantó que la posición de México se concentrará de forma prioritaria en impugnar los gravámenes extraordinarios impuestos por la Casa Blanca a las exportaciones metalúrgicas, calificando de «insostenible» y carente de justificación técnica el arancel del 50 por ciento aplicado al acero y al aluminio nacionales. Respecto a la industria automotriz, la delegación mexicana blindará un «enfoque sistémico» que impida la imposición de tarifas unilaterales, defendiendo de manera rigurosa las reglas de origen originales pactadas en el acuerdo comercial para incentivar la integración de componentes regionales frente a las tendencias de proteccionismo comercial.
El cronograma oficial de la revisión técnica prevé una ruta crítica compuesta por tres etapas iniciales. Tras el cierre del actual bloque en la Ciudad de México, los equipos negociadores se trasladarán a la ciudad de Washington los días 16 y 17 de junio, fechas en las que se incorporará de lleno el sector agropecuario bajo el criterio de complementariedad de mercados. Posteriormente, el calendario fija una tercera ronda de alta prioridad en la capital mexicana durante la semana del 20 de julio, periodo que los especialistas catalogan como el punto de inflexión definitivo para fijar los anexos técnicos y los lineamientos que regirán el intercambio mercantil transfronterizo durante los años subsecuentes, concluyendo el secretario federal que el Estado mexicano avanzará con firmeza y sin precipitaciones durante este mes de mayo.









