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Las autoridades ambientales rescataron a los ejemplares sanos de la emblemática ave azul, extinta en la naturaleza desde el año 2000; un grupo de 34 aves permaneció aislado tras dar positivo a circovirus en el estado de Bahía.

Río de Janeiro, Brasil. Una operación de urgencia sanitaria y judicial fue desplegada por las corporaciones de fiscalización ecológica del Gobierno de la República Federativa de Brasil con el objetivo de salvaguardar de la extinción definitiva a una de las poblaciones de aves más protegidas y vulnerables del planeta. Fiscales federales intervinieron un centro de reproducción privado debido a un brote infeccioso que puso en riesgo la viabilidad del programa internacional de restauración ecológica de la fauna endémica del bioma semiárido sudamericano.

El brote de circovirus y el desacato a las normas de higiene: De acuerdo con las gacetas oficiales y los reportes periciales emitidos por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad este miércoles 27 de mayo del año 2026, la movilización consistió en el traslado forzoso de 69 ejemplares del guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii), conocido popularmente en la región como la ararinha-azul. Las aves se encontraban albergadas en las instalaciones del Criadouro Ararinha-Azul, un complejo particular ubicado en el municipio de Curaçá, en el interior del estado de Bahía, encargado de coordinar los esfuerzos para reintroducir la especie a su hábitat natural, luego de que fuera declarada formalmente como extinta en vida silvestre desde el año 2000.

La intervención del Estado derivó de una orden judicial dictaminada tras comprobarse que las autoridades del criadero incurrieron en el incumplimiento sistemático de los protocolos básicos de bioseguridad e higiene, facilitando la propagación del circovirus. Esta patología viral ataca severamente el sistema inmunológico de los psitácidos, provocando malformaciones y desprendimiento del pico y las plumas, con una tasa de letalidad casi absoluta. Los análisis clínicos de laboratorio confirmaron que, del inventario total de 103 aves del recinto, 34 ejemplares ya son portadores activos del virus, razón por la cual el mandato judicial ordenó su aislamiento estricto en el sitio para frenar la cadena de contagios, mientras que el bloque de 69 especímenes sanos fue evacuado de forma inmediata bajo el resguardo de la Policía Federal.

Logística de repatriación y conflicto operativo Los ejemplares rescatados fueron trasladados de emergencia hacia los laboratorios e infraestructura del Centro de Conservación y Manejo de la Fauna de la Caatinga, institución científica de excelencia vinculada a la Universidad Federal do Vale do São Francisco, en el vecino estado de Pernambuco. El cuerpo de biólogos de la universidad estatal asumió la custodia de las aves para certificar su estado de salud y blindar el patrimonio genético de la especie, cuya fama cobró relevancia internacional al inspirar la narrativa de la producción cinematográfica de animación Río.

Por su parte, la administración del Criadouro Ararinha-Azul emitió un pronunciamiento de rechazo frente a la ejecución del operativo, argumentando que desde la detección del brote se habían aplicado medidas de mitigación que impidieron el deceso de los ejemplares, advirtiendo que el traslado forzoso generará severos impactos financieros y operacionales que retrasarán el calendario de liberación de las aves. La mayoría de estos guacamayos de plumas azules habían sido repatriados a Brasil en el año 2020 procedentes de centros de conservación en Alemania, gracias a los financiamientos multilaterales de la Asociación para la Conservación de los Papagayos Amenazados, esfuerzo global que hoy enfrenta una reingeniería sanitaria para evitar la pérdida definitiva de la especie durante las jornadas restantes de este mes de mayo de 2026.