Publicidad

El secretario de Economía confirmó el inicio de las mesas de diálogo con EE. UU. y Canadá; delineó el plan para buscar una ampliación del acuerdo comercial hasta el año 2042 o, en su defecto, transitar hacia filtros de evaluación anuales.

El secretario de Economía del Gobierno de México, Marcelo Ebrard Casaubón, confirmó oficialmente que este miércoles 1 de julio sostendrá la primera sesión de trabajo con sus contrapartes de Washington y Ottawa, marcando el inicio formal del proceso de revisión obligatoria del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Los dos escenarios para la vigencia del Tratado A través de su cuenta en la red social X, el funcionario federal desglosó el andamiaje técnico contemplado por las cláusulas de temporalidad del acuerdo. Ebrard salió al paso de las especulaciones de los mercados financieros derivadas de las reiteradas declaraciones restrictivas emitidas por el mandatario estadounidense, Donald Trump, delineando las dos rutas críticas que enfrentan los equipos negociadores:

  • Escenario de Ampliación Automática (Meta Bilateral): Si las tres administraciones alcanzan un consenso unificado sobre las aduanas comerciales vigentes, se activará una extensión automática por 16 años más, prolongando la vigencia del T-MEC hasta el año 2042.
  • Escenario de Revisión Anual Secuencial: De existir un veto o negativa por cualquiera de las partes a firmar la extensión multianual, el tratado mantendrá su vigencia residual de una década (establecida de origen hasta el año 2036), pero obligará de forma legal a los tres países a desahogar filtros de fiscalización y mesas de evaluación de manera anual.

Confianza en el bloque comercial Ebrard Casaubón puntualizó que la posición de la administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se mantiene en una línea de certidumbre respecto a la continuidad del pacto trilateral. El secretario sustentó este indicador al recordar que las mesas técnicas y las aduanas de conversación de primera milla han permanecido operativas y fluidas a lo largo de todo el año, lo que valida la disposición política de los tres gobiernos.

Las bitácoras de los ministerios de comercio de la región reflejan que tanto México como Canadá han manifestado de forma abierta su intención de ratificar la permanencia del esquema arancelario sin modificaciones estructurales drásticas. Por su parte, los negociadores de la Casa Blanca han enviado alertas técnicas enfocadas en introducir candados de control más estrictos dentro del sector automotriz y el acceso preferencial al mercado lácteo canadiense.