Kenia confirmó su primer caso de ébola tras la muerte en Nairobi de un ciudadano keniano que había viajado desde la República Democrática del Congo (RDC). El paciente, que padecía síntomas desde hacía un mes, se trasladó por carretera hasta la capital de Uganda y posteriormente tomó un vuelo hacia territorio keniano, donde ingresó a un hospital tras superar un primer filtro en el aeropuerto internacional.
El ministro de Sanidad, Aden Duale, informó que el paciente falleció a última hora del lunes y que las autoridades activaron de inmediato los protocolos funerarios correspondientes para evitar contagios. Asimismo, el equipo de salud pública identificó a 28 contactos directos en el país e intensificó la búsqueda de 23 pasajeros y cuatro tripulantes del vuelo comercial para frenar cualquier propagación.
Las autoridades sanitarias señalaron que es probable que el viajero superara los controles aeroportuarios debido a que la medicación enmascaró temporalmente sus síntomas. El caso coloca a Kenia entre las naciones afectadas indirectamente por la epidemia en el este de la RDC, la segunda mayor de la historia con más de 8 mil contagios.
El brote actual está provocado por la rara cepa Bundibugyo, un virus caracterizado por provocar fiebre, vómitos y hemorragias, y para el cual no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento de eficacia probada, lo que mantiene en máxima alerta a toda la región.












